domingo, 30 de enero de 2011

Inclinar un momento.

Sensaciones que me transmite ese aire que respiro, aunque no note que lo hago. Ese sonido leve y estruendoso a la vez de un boligrafo cayendo al suelo golpeando con él. Ese que ahora mismo sujeto entre mis labios sin saber por qué. Se escucha una suave brisa al fondo que aúlla. Golpea la persiana cerrada casi cual cofre de bisuteria que opone mi perspectiva al mundo bajo estas lineas. Ese mechero rojo cual sombra desplegada de fantasma. Frío si me alejo en la distancia. Pesadumbre si me acerco en mi interior mas profundo. Descubrir que se haya en ese interior no es algo fácil. Interrumpe y evita que siga escribiendo. Las teclas se pararían si pensara en ello, mas me conocería mejor si no estubiese ya cansado de conocerme. Si esas ganas que un dia tuve no hubieran desaparecido ya. No, no quiero, ni al menos deseo saberlo.
Porque ya lo se.
Será entonces mas bien que no es mi capricho en este momento despertarme. Me detengo a escuchar en perspectiva surrealista el quemar de un cigarro. Ese que ahora ocupa mi mano, mecido por mis dedos al ritmo que exclama.
Colmar el pecho y las ansias. Aire fresco lo haría mejor si no renunciase a él en este momento. Sería una idiotez no darse cuenta. Darse cuenta que ésto es una idiotez. Un mundo de idiotas tal vez, no sin descartarse a uno mismo. No es mi cometido ser pedante.Tampoco mi pensamiento recae en ese aspecto por afan propio ni por causa de la naturaleza. Esa que conforma nuestra persona. Esa que habita ábilmente dentro de cada uno y que aun no alcanzamos a comprender.
Lanzo un puñado de ceniza a su fénetro. Ése en el que un dia habitaré sin querer ni darme cuenta. Hasta entonces quedan posibilidades. Posibilidades para todo.
Un trueno. Comienza a llover. No lo se al no verlo, lo descubro al sentirlo.
Mis ojos se pierden ahora. Miran a donde nada interesante hay. Fue un despiste a tan solo un suspiro de distancia. Pensaría tal vez en esas posibilidades. A veces hay cosas impensables que normalmente nadie ni nada acostumbra hacer. No por ello debemos de perder la oportunidad que nos regala la mente de pensar en ellas.Ni de llevarlas a cabo.Todo es posible se habitúa a decir. No solo los retos forman parte de esa esperanzadora frase que llena de animo a ilusos que sin ella no habrian pensado en ello.Cobardes tal vez, aunque no llamaria así a nadie.
Vivo en un mundo con una persiana cerrada y un mechero que deslumbra mas tenuamente que él mismo con su sombra. No es eso lo que pensaria una de esas insignificantes gotas de agua que golpea incesante contra el suelo en vertiginosa caida. Ésa que por fuerza natural se inclina en una pendiente que le lleva a caer cerca de mí. Ésa que en su interior comparte el mío.